Coleccionistas. De izquierda a derecha: Jorge, Remi y Víctor. Foto: Javier Gimenez

Ya avisábamos en Town Feeling, justo antes de publicar el single de presentación ‘Así salga bien’ (Demian Records, 2015), que Coleccionistas llegaban desde Valencia para hacernos mover las caderas con elegancia y distinción. Efectivamente, tras la edición de su primer LP, ‘Coleccionistas’ (Demian Records, 2015) se reafirma ese potencial bailable de (casi todas) sus canciones aunque, a su vez, nos encontramos ante un disco que engancha desde su eclecticismo (bien entendido) y dónde los componentes de la banda, Jorge Pérez, Remi Carreres y Víctor Ramírez, optan por jugar con la libertad compositiva, la creatividad que atesoran y la generosidad de sus colaboradores para dar con el vestido perfecto para cada uno de los ocho cortes que construyen el álbum. Un mosaico donde luce la psicodelia, el “beat” humanizado, el pop más sedoso y la experimentación sin gaseosa. Un disco sublime que procedemos a desmenuzar, o por lo menos a intentarlo, con la ayuda de estos tres jinetes del pop más certero.

Me gusta mucho la música para bailar por lo que tiene de apelación a lo físico (Jorge)

El primer corte del LP es ‘Amor zombi’, la canción más “rock” de todas: lasciva, carnal y bordeando el peligro. La voz de Jorge sobre un colchón de techno sucio a la par que seductor y con el colofón con la Arbó Brass Ensemble a los metales. ¿Queríais entrar de lleno en las vísceras del oyente?

Jorge: Algo de eso hay. Como tú dices, es una canción muy carnal, tanto que llega al punto de canibalismo zombi. Me gusta mucho la música para bailar por lo que tiene de apelación a lo físico. Son canciones que también puedes disfrutar de cuello para abajo.

Remi: ‘Amor zombi’ se construyó a partir de la linea “sucia” de sintetizador, un riff de guitarra encajaba perfectamente para potenciar ese efecto, la sección de metales era una buena opción para que la canción estuviese abierta a otras sensaciones manteniendo la fuerza original.

El segundo corte del disco, ‘Fantástico zorro’, con letra y voz de Víctor, en castellano casi manchego. Baile sideral con baterías programadas por Remi para despegar hacia el subidón y el mantra de los coros de Rauelsson. ¿Homenaje nada velado al cine de Wes Anderson?

Remi: La intención rítmica era conseguir un efecto circular no monótono, mientras que los arreglos tienen una clara orientación psicodélica.

Víctor: La elección del título es un clarísimo homenaje a Roald Dahl, que es el autor del cuento de fantástico señor zorro. No hay referencias al cine de Wes Anderson, aunque su adaptación de la obra de Roald Dahl al cine le hace bastante justicia. La canción de ‘Fantástico zorro’ tiene varias referencias al mundo de Roald Dahl. Por ejemplo, la frase “Cordero asado para cenar” que no tiene nada que ver con la historia de Fantástico Sr. Fox, aparece en la canción. Esa frase viene de uno de los relatos de Roald Dahl que más me gustan y pertenece a la colección de ‘Relatos de lo inesperado’. La historia me encanta. Te la cuento: Trata sobre un matrimonio. Ella está embarazada y él decide abandonarla. Ella, que no acepta su decisión, le pega con una pata de cordero congelada y lo mata. Decide contar a la policía que lo ha encontrado muerto. Luego vienen los detectives y ella tiene que ocultar su nerviosismo para que no sepan lo que verdaderamente ocurrió allí. Lo mejor del relato es que ella ofrece el arma homicida (la pata de cordero asada) para cenar a los detectives. No sé, me parece absolutamente genial. Por aquel entonces, cuando hicimos esa canción, leía a mucho a Roald Dahl y pensé que sería un guiño estupendo adaptar una pequeña parte de su universo a esta canción tan loca. La canción va de infidelidades que nunca se confiesan. Pero hay mucho más detrás de todo eso.

Construimos los arreglos de ‘Por puro placer’ buscando desarrollar un sentimiento de alegre melancolía (Remi)

‘Pronto habrá más’, con letra de Jorge, retrotrae a los mejores ABBA, los que mezclan la música negra de baile con el pop más sofisticado y sensible sin despeinarse y también a los temas más danzantes de Blondie. ¿”Los bailarines pisan los jardines” es la frase que mejor define el espíritu de Coleccionistas?

Jorge: La letra de esta canción cuenta una historia bastante prosaica, no sé si te decepcionará: Una noche que se nos alargó más de la cuenta y que aún queríamos alargar más. Estábamos en la puerta del último local que acababa de cerrarnos y con nuestras caras de vampiros decidimos ir a desayunar. Justo frente al bar, en una rotonda había unos chavales cantando y bailando con sus latas de cerveza de un euro. Ahí estaban los bailarines insaciables pisando los jardines.

Remi: Efectivamente, la base es un claro homenaje al pop más bailable de finales de los 70, canciones con bases no electrónicas en las que se percibe el lado humano del “beat”.

La cara A del vinilo asoma hacia su final con la magnética ‘Por puro placer’, que me recuerda sobremanera a la forma de acercarse al pop de la costa oeste de Stephin Merritt (The Magnetic Fields), brisas ligeramente psicodélicas pero con una calidez casi de andar por casa, arropada por el mellotron, los pianos, los bongos y ese curioso instrumento cubano de percusión, el güiro. ¿La canción perfecta para escuchar en una puesta de sol?

Remi: Construimos los arreglos de esta canción buscando desarrollar un sentimiento de alegre melancolía. El mellotron lo hicimos jugar a dos bandas mezclando su sonido bucólico con una melodía inocente carente de dramatismo.

La cara B, también empieza, como en la cara A, con un single potencial, ‘Así salga bien’. Trallazo hiperbailable afro y espirituoso -ojo al videoclip dirigido por César Sabater – que además de que se aúpa en la melodía para retozar con el pop más clarividente, cuenta con ilustres colaboradores: la guitarra de Johnny B. Zero o los coros de Abel Hernández. ¿En busca del hit perfecto?

Jorge: Es una canción con vocación de hacer bailar y con una temática casi de ciencia-ficción porque habla de alguien que no se atreve a hacer algo pero tiene la oportunidad de volver a atrás y remediarlo, como cuando Superman gira la tierra para ganar unos minutos.  Aún así es tan loser que reconoce que aún necesita más ayuda: “¿Qué harías tú si fueras yo? Entonces hagámoslo”.

Remi: No buscábamos el hit perfecto, pero al escuchar un arreglo de bajos sintetizados que nuestro amigo Alberto Rodilla (Polock) había grabado para esta canción decidimos suprimir capas de arreglos y seguir el camino que nos señalaba. Queríamos una guitarra “negroide” para las partes instrumentales y pensamos en Johnny B Zero para tocarla. Su sesión de grabación fue muy espontánea y divertida. La participación de Abel Hernández y otros amigos es muy importante para conseguir el efecto coral que planeamos para el estribillo.

‘Así salga bien’ habla de alguien que no se atreve a hacer algo pero tiene la oportunidad de volver a atrás y remediarlo (Jorge)

Seguimos con ‘Quieres ver’, con letra y voz de Víctor, ensamblada con un colchón de loops y sintetizadores y con una letra realmente críptica. ¿El más claro ejemplo del laborioso puzzle sonoro que ha sido el disco?

Remi: Fue la primera canción en la que trabajamos y teníamos la paleta de colores sonoros totalmente virgen. El loop bizarro que abre la canción y la letra de Víctor daban pie a jugar con sonidos y arreglos para crear una atmósfera digital y psicodélica al mismo tiempo.

Nos acercamos al final del álbum con ‘Buena voluntad’, otra canción de “pararse a oler las flores”, pausa casi-folk abrillantada también por el sol en la cara de la psicodelia, como un Panda Bear sentado al borde de la playa y que tiene una parte final con mensaje incorporado. ¿Habéis llegado a hacer el disco que realmente os ha dado la gana?

Víctor: Mi principal miedo siempre fue que las canciones llegaran a resultar frívolas, que es algo que está de moda y le encanta a ciertas personas con la mente completamente rota, pero a nosotros no. Por eso la temática y la atmósfera del disco eran lo más importante. Nos hemos dejado llevar bastante, pero conocíamos el camino desde el principio. Cuando te dejas llevar con perspectiva, las canciones te llevan a una dirección muy concreta. Como resultado, todo resulta bastante desprejuiciado, libre y divertido para todas y todos pero sin caer en la frivolidad de este tipo de música. Eso es lo que queríamos los tres desde el principio. Eso me gusta. Estoy muy contento de haber participado en un disco así.

Jorge: Desde el principio nuestra intención era principalmente dejarnos llevar. Teníamos más o menos claras qué direcciones tomar y qué caminos evitar, pero a partir de ahí quisimos ver qué pasaba con esta unión, aprender los unos de los otros y divertirnos. La música es un juego. Me gusta cómo los anglosajones o franceses emplean el verbo “jugar” para esto. Creo que ”jouer de la musique ”o ”play music” es mucho más representativo que “tocar”.

Otra de las cosas que nos apetecían era poder colaborar con amigos. Todas las colaboraciones del disco han aportado cosas de las que estamos muy contentos. A nivel creativo han resultado fundamentales para nosotros, hasta el punto en el que en ‘Así salga bien’ aparece como coautor Alberto Rodilla, de Polock, o en ‘Buena voluntad’, Rauelsson.

Mi principal miedo siempre fue que las canciones llegaran a resultar frívolas, que es algo que está de moda y le encanta a ciertas personas con la mente completamente rota, pero a nosotros no (Víctor)

Remi: La participación de Rauelsson en esta canción fue fundamental. Una vez compuesta estuvimos probando diferentes ritmos a desarrollar.Grabando los coros nos sugirió grabar un “colchón” de teclados para armonizar ciertas partes. Como no daba tiempo a hacerlo en la misma sesión y él tenía que irse de gira a Japón y luego se iba un año a Estados Unidos, quedamos en que nos enviaría por correo electrónico su arreglo. Cuando lo hizo un par de meses después, vimos que podíamos darle la vuelta al tema, eso hicimos creando toda la parte instrumental central y suprimiendo la parte rítmica. Realmente hemos hecho el disco que nos ha dado la gana, no teníamos presión externa de ningún tipo, no teníamos un sonido de grupo al que serle fiel, hemos podido desarrollar cada canción basándonos en las sensaciones que nos iba transmitiendo.

Y llega el final, repentino (disco corto, ocho canciones en apenas 30 minutos), con ‘Proyecto electrónico para Adan y Eva’, techno mutante (y casi alemán) con un punto experimental, que empieza cristalino y se ensucia en su último minuto en busca de lo afro, fundiendo a negro con el sonido de un latido. Supongo que el bagaje experimental de Remi ha tenido gran parte que ver en todo esto. ¿Os interesaba más acercaros a un techno más clásico u os llama más la atención lo que hace gente como Daniel Lopatin (Oneohtrix Point Never)?

Jorge: Nos gustan mucho cosas como Oneohtrix Point Never, Chuck Person, Actress… Resultan muy estimulantes. Sin embargo, creo que esta canción tiene un punto algo más retro también. Lo cierto es que es una de mis canciones favoritas del disco.

Remi: Nos apetecía mucho acabar el disco con un instrumental, en el se funden todas las influencias que podamos tener, en mi caso desde el kraut-rock, pasando por la música negra de baile de los 70, hasta la nueva música experimental digital. Creo que es un cierre lo suficientemente abierto para plantearnos nuestra siguiente entrega con la misma libertad de la que hemos gozado hasta ahora.

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