Keko Ponte es Holgado.

En nuestra playlist de Octubre, se asomaba en el corte final ‘El jardín’, la canción que abre el EP ‘La gran promesa blanca’ (Autoeditado, 2015), ultima grabación de Holgado, proyecto en solitario del gallego Keko Ponte. Melodía afrancesada y otoñal, mecida por unos evocadores teclados en loop, recostada sobre una percusión suave y efectiva y conducida con elegante dejadez por la voz profunda de Ponte. Hablamos de todo un “outsider” de la canción, que tiene publicados como Holgado un EP, ‘Peepshow’ y un LP ‘Hay mucho campo’, ambos, junto a ‘La gran promesa blanca’, compuestos, grabados y producidos en su propia casa. Discos todos ellos surtidos por una suerte de canción de autor doméstica, descreída desde su nula pretensión de notoriedad pero que crece hasta lo universal sin despeinarse, domeñada por un rock íntimo que coquetea con el sabor “crooner”. Algo así como folk moderno, revestido por cierta electrónica distinguida que reluce gracias a un esmerado cuidado por los detalles, y desde donde Keko Ponte se muestra como alguien cuya obra es capaz de mirar de tú a tú a los orfebres de la canción en castellano.

Parece ser que eres un “outsider”, un francotirador de la canción, estás fuera de todo mercado y escena y además en tu web reza esto: “Holgado molaba cuando hacía maquetas en cassette, con la producción ha perdido el mojo.” ¿Por qué haces música entonces? 

En realidad ser un outsider es más una consecuencia de mi forma de ser que una elección consciente. Me encantaría que más gente escuchase lo que grabo, claro. Por otra parte, llegar a un público amplio requiere ciertas capacidades que no tengo ni quiero tener: la capacidad de vender tu propio trabajo, dejarte ver en ciertos contextos, formar parte de una escena, entre otras cosas.

A simple vista podrían relacionar tus canciones con las de gente como Nacho Vegas, Antonio Luque o Abraham Boba, pero lo tuyo es otro rollo, ¿no?

Yo utilizo elementos más electrónicos en la ejecución y odio los estribillos por sistema, pero creo que es justa la comparación, aunque al último no lo he escuchado. No soy muy de referencias en lo musical, pero creo que sí me marcó bastante la manera de utilizar la electrónica en composiciones pop o folk de gente como Casiotone For The Painfully Alone allá por el 2005.

Me marcó bastante la manera de utilizar la electrónica en composiciones pop o folk de gente como Casiotone For The Painfully Alone allá por el 2005

Aquello de ‘Doméstico pero universal’ con lo que definíamos a tu música en nuestra lista de ‘No Éxitos de Octubre‘, por tu forma de trabajar las canciones y producir tu música, te va como anillo al dedo. ¿No crees?

Más doméstico que universal, pero sí, va mucho con mi manera de trabajar. Hago yo mismo todo el proceso desde casa (algo que ya no tiene tanto mérito), desde la composición hasta la interpretación y todas las fases de la grabación. Cuando empecé era una cuestión de posibles, ahora que podría tirar de expertos para algunas de las fases y hacer que sonase todo bastante mejor, creo que ya es tarde. Soy un tío de costumbres.

De tu primer disco, el EP ‘Peepshow’ , que consta de tres canciones, dices en tu web que antes era un largo pero con el paso de los años han desaparecido las otras cinco canciones. ¿Una metáfora sobre el porque grabar un EP para presentarse al mundo o te refieres a un hecho real relativo a un robo o a un desperfecto?

Es un hecho real pero nada que ver con un robo. El hecho es que unos meses después de haberlo publicado, me cargué cinco de las canciones porque ya no las soportaba. Es la parte buena de controlar todo el proceso. En ocasiones también he regrabado una pista entera o cambiado partes de letras. Más que cualquier otra cosa, el uso de servicios de streaming para la música me parece interesante por la idea de una canción como un organismo vivo con cierta capacidad de evolucionar con el paso del tiempo.

Hago yo mismo todo el proceso desde casa (algo que ya no tiene tanto mérito), desde la composición hasta la interpretación y todas las fases de la grabación

En ‘Hay mucho campo’ (2013), tu primer y único disco largo, hay rock de alcoba, blues lo-fi, y hasta rasgos del pop imantado de Stephin Merritt. ¿Lo grabaste en plan “éste es mi universo y aquí estoy yo”?

¡Qué va! Soy incapaz de pensar en mí mismo en esos términos. ‘Hay mucho campo’ es más una recopilación de las canciones compuestas ese año que un disco como tal, quizás por eso tiene tan poca coherencia. En este sentido ‘La gran promesa blanca’ tiene menos canciones porque supongo que este año he estado más ocupado. No son LPs o EPs de manera consciente, en realidad sólo me preocupo de subir las canciones y ponerles un título.

También gustas de usar referencias cinematográficas, del mundo del cómic y algo de mística popular. ¿No es cierto?

Sí, es un placer culpable. Cuando otros abusan me suena forzado y fácil, pero es como la copa de las 6 se la mañana que no viene a cuento pero te la tomas igual. En cualquier caso, es una de las cosas que he ido corrigiendo. ‘El barco’ por ejemplo, tenía hasta un sampleado de una película en el puente. Escuchándolo con perspectiva era terrible, la línea que separa lo narrativamente consistente con lo artie en el peor sentido de la palabra es bastante fina.

La lluvia, la nocturnidad y las chicas de rompe y rasga parecen constantes en tus letras. ¿Qué te inspira a la hora de escribir?

Supongo que hay parte de personaje en todo esto. Holgado es bastante más misógino y nocturno de lo que soy yo en realidad. Parte de ello es el componente nostálgico, supongo. Todas las canciones que escribo parten de experiencias personales, pero la manera de narrarlas está bastante caracterizada.

Portada de La gran promesa blanca.
Portada de La gran promesa blanca.

Acabas de editar ‘La gran promesa blanca’, un EP de seis canciones que rebajan la intensidad guitarrera de algunos cortes de ‘Hay mucho campo’, para adentrarse en un pop sofisticado y nocturno (en la medida que esto se pueda hacer con medios limitados). ¿Buscando nuevas vías para afrontar las canciones?

Creo que cada vez la parte electrónica gana más peso. No es tanto un cambio en la manera de producir como de componer, de hecho ya no distingo demasiado bien cuándo estoy haciendo una cosa y cuándo la otra. Utilizar determinados sonidos hace que las canciones tomen rumbos diferentes que me parecen más interesantes.

Hay canciones fascinantes, como ‘El vampiro’ o ‘El jardín’, que grabadas en una habitación ya suenan así de bien. ¿Te imaginas grabando algún día en un estudio con todas las condiciones y una banda o quieres mantener tu ‘Songs from a room‘ perenne?

Bueno, en realidad estoy ensayando con banda desde hace meses. Un set muy tradicional de dos guitarras, bajo y batería. Me imagino un directo con las canciones tal cual están grabadas y se me hace insoportable, así que ahora mismo estamos trabajando en un formato mucho más duro para los conciertos. En paralelo hay también un formato más fiel, con Salva González, que es la única pieza fija en los directos de Holgado (por el que han pasado más de 20 músicos a lo largo de los años), es un set en el que ambos tocamos varios instrumentos y tiramos de algún cacharro para la base rítmica. Sobre la grabación, la verdad es que no. He grabado varias veces en estudio y me parece un coñazo terrible.

Holgado es bastante más misógino y nocturno de lo que soy yo en realidad

Dices que las cinco primeras canciones del EP comparten cierta historia común. ¿Una road movie sentimental?

¡Justo! Es la historia de cómo ella vuelve con un vampiro intentando salvarse de la tercera guerra mundial.

La ‘Alanmooriana‘, canción ‘La liga de las mujeres extraordinarias’, está compuesta para acompañar a la presentación del libro ‘Tricot‘ de Ainhoa Rebolledo. ¿Cómo surgió esta colaboración?

Ainhoa está como una cabra. Ambos somos fans del otro desde ni se sabe, aunque nos conocemos en persona desde hace relativamente poco. Cuando publicó “Tricot” me emocionó mucho que citase una de mis canciones, así que cuando me propuso tocar en la presentación de su obra en Madrid, pensé que tendría sentido escribir una canción en la que saliese de alguna manera el libro.

¿Qué planes tienes para el futuro de Holgado?, ¿Giras, Discos, Viajes Interestelares?

Ahora mismo estoy grabando una serie de canciones en gallego con guitarra e instrumentos tradicionales rítmicos como el pandeiro o las tarrañolas. No es música popular para nada, sino canciones sobre la infancia que utilizan estos instrumentos como recurso. Por otro lado, estoy grabando canciones más en la línea de ‘La gran promesa blanca’, supongo que cuando tenga un buen puñado las publicaré de nuevo.

En cuanto a directos, el set de banda está en rodaje. Espero que hagamos una serie de conciertos en febrero y marzo del año que viene. La verdad es que no me gusta nada tocar en directo y pasé de dar muchísimos conciertos con varias bandas a llevar años sin dar ninguno. Veremos si ha cambiado algo o supongo que no lo haré más.

 

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