Rey Villalobos: House of Wolves

Traducción: Isabel Salvador Mercader

El Norteamericano Rey Villalobos sigue haciendo música desde la tranquilidad de su nueva residencia en Portland, aferrado a los acordes de su guitarra acústica, componiendo canciones sobre la pérdida y la belleza y contemplando en el horizonte a referentes máximos de la canción artesanal, como Elliot Smith, con el que es comparado por el timbre dulce de su voz, o el primer Leonard Cohen, con quien comparte una querencia por los arpegios más clásicos del folk íntimo. Rey es el amo y señor de House of Wolves, un proyecto musical cuyo nombre juega con la traducción al inglés de su apellido de origen hispano y con el ha publicado dos obras maestras, ‘Fold in the Wind’ (2013, Fargo Records) y ‘Daughter of the Sea’ (Dusk, Dais, Dawn, 2015) ambos reeditados en España en edición singularísima y muy limitada por Moonpalace Records. Canciones de apariencia frágil pero que esconden un poder inusitado, siendo capaces de cortar el aliento de quien las escucha y con las que el estilo de Rey Villalobos ha logrado afianzarse, sin apenas diferencias entre el primer y el segundo disco, siempre a través de pasos pequeños, firmes pero seguros. Aunque como él mismo comenta: “Este álbum es mas íntimo y oscuro que el primer disco y existe una mayor simplicidad en las canciones. Utilicé progresiones de acordes simples con melodías mayores. Quería que resultará muy honesto e intimo y también toqué todos los instrumentos para que lo llevaran a un estilo un poco diferente al del primer disco. Siempre intento ir ajustando mi estilo. El próximo disco será, en realidad, muy diferente respecto al primero y al segundo”.

El próximo disco será, en realidad, muy diferente respecto al primero y al segundo

En la música de House of Wolves predomina la belleza, la contención y la fragilidad. Son canciones construidas con detalles, que parece que van a desvanecerse en cualquier momento pero que se quedan para siempre. Debe de resultar complicado, en estos tiempos de prisas y agobios, atrapar al oyente con estas canciones tan a contracorriente. “Creo que hay una audiencia para todo, de hecho cuando estoy de gira y estoy tocando en algun lugar y se trata de un sitio ruidoso o me encuentro con el “runrún” de la gente hablando antes de que empiece el concierto, yo tiendo a tocar aún más tranquilo. Eso es algo que, en mi caso,  suele atraer mejor al público en lugar de intentar competir con el ruido. En gran parte yo no trato de luchar con el déficit de atención de la sociedad actual, que aparece a resultas de tanta urgencia y estrés. Yo me identifico más con el hecho de poder refugiarme y seguir tocando mis canciones tranquilas. Aun así creo que dentro de estas canciones tranquilas reside un gran poder, pregúntale a cualquiera que forme parte de una banda, es fácil tocar de forma ruidosa para llamar la atención, pero es mucho más complicado hacerlo de forma tranquila y que sea interesante al mismo tiempo, de forma que atraiga a la gente. Es un reto que me encanta”, asegura Rey.

Portada original de Daughter of the Sea.
Portada original de Daughter of the Sea.

‘Daughter Of The Sea’ (Dusk, Dais, Dawn, 2015) es un disco grabado en la costa de Irlanda bajo la producción de Darragh Nolan, en los estudios Asta Kalapa, casi pretendiendo que las canciones se empaparan de ese entorno húmedo y otoñal. “Definitivamente elegí trabajar con Darragh para este disco porque me gusta mucho su estética y su sentido artístico. Sabía que trabajar con él era la opción correcta para darle el acabado determinante a mis canciones”.

Portada de la edición en Moonpalace de Daughter of the Sea.
Portada de la edición en Moonpalace de Daughter of the Sea.

La artesanal reedición en España del disco a cargo de Juanra Prado, capo de la pequeña discográfica donostiarra Moonpalace Records, parece pensada y tramada para dar una mayor peculiaridad si cabe a esta colección de canciones. “Creo que le otorga al álbum una mayor singularidad y lo hace mucho más especial, remarcando aún más su carácter íntimo. Moonpalace se presenta a sus amigos y fans con obras de arte hechas a mano en una edición limitada, y sobre todo me encanta trabajar con Juanra, que es una persona muy amable, y que realmente demuestra un gran amor y pasión por todos los artistas con los que trabaja, eso se nota totalmente. Es algo que me gusta mucho, siento que es como un hermano para mí y me encantaría seguir publicando todos mis discos con él”.

Creo que dentro de estas canciones tranquilas reside un gran poder 

Relacionan su música con la de artistas como Elliot Smith o Jeff Hanson, por las similitudes con su voz y la fragilidad folk de las canciones, pero Rey Villalobos va incluso un paso más allá, utilizando sútiles detalles de producción que coquetean tanto con el clasicismo como con cierta vanguardia, algo que impregna a sus grabaciones de una fuerte personalidad. “Pienso que lo mejor es ser lo más honesto posible cuando se hace algo, eso es lo que estoy tratando de  conseguir. Creativamente, mi experiencia ha sido de muy largo alcance. Todo, desde el piano clásico a las bandas de “art rock” de las que he formado parte,  así que supongo que mi sonido es una mezcla de elementos que provienen de diferentes partes de mi pasado”, comenta Rey.

Rey Villalobos.
Rey Villalobos.

‘Daughter of The Sea’ también podría funcionar como una pequeña novela de ocho capítulos, algo así como una narrativa musicada desde la fragilidad y la belleza. “Todas las canciones recogen el tema del amor perdido, pero no he configurado un relato a propósito. Escogí todas las canciones que aparecen en ‘Daughter of the sea’,  a lo largo de todos los años que he estado escribiendo, guardándolas para grabarlas en el momento adecuado. Estas canciones eran imanes que recogían mis experiencias de los últimos años, y estaban destinadas a acabar juntas. Yo sin embargo, organizo el orden de las canciones para que el oyente pueda moverse a través de un paisaje emocional que al final se suma a una historia coherente con un principio, medio y final”.

Mi sonido es una mezcla de elementos que provienen de diferentes partes de mi pasado

De las canciones, podríamos considerar a ‘Beautiful things’, el primer corte de los ocho que componen el disco, como el “hit” del mismo. No resulta desechable la idea de utilizarla en un futuro como tema para la banda sonora de una buena película de autor. “Creo que todas las canciones tienen una sensación cinematográfica, pero considero que especialmente ‘Beautiful Things’, tiene un ambiente de banda sonora definitiva”. En canciones como ‘One’ y ‘Love’ se destila una melancolía embriagadora. Parecen compuestas con intenciones curativas, con la siempre loable intención de un autor de purgar males mayores para poder luego convertirlos en belleza. “En el momento en el que las escribí, estaba pasando por circunstancias personales complicadas, por lo que esos sentimientos fueron vertidos en las canciones. Antes de escribir una canción que nunca he premeditado, sólo intento componer con mi guitarra y hacer música, tratando de ser lo más honesto que puedo, pero al mismo tiempo, sin saberlo, probablemente intentando sanar mis propias emociones”.

Lo conveniente sería firmar con un sello grande y de gestión importante, que crea en lo que estoy haciendo y pueda llevarlo al siguiente nivel

Talento le sobra, y canciones también, pero resulta extraño que todavía no esté considerado, por el público, al mismo nivel que un Micah P. Hinson o un Bill Callahan. “Necesito un equipo completo de “Conors McGregors” (por el luchador irlandés de artes marciales mixtas, Conor McGregor) detrás de mí. Sería lo más idóneo (ríe). Te lo traduzco (ríe): lo conveniente sería firmar con un sello grande y de gestión importante, que crea en lo que estoy haciendo y pueda llevarlo al siguiente nivel”.

Es curioso que en el título de su primer disco aparezca la palabra Viento (Fold In The Wind) y en el segundo, el Mar (Daughter Of The Sea). Así pues, quizás debemos esperar, en esa tercera obra que ya tiene en el cajón dispuesta a ver la luz, que nos hable del Sol. “Ah! es realmente genial que seas el primero en darse cuenta de eso. Todavía no le he puesto título al tercer álbum, pero definitivamente he estado pensando en ello, en mantenerme al día con el tema “elementos de la naturaleza”. Grabé mi tercer álbum dos meses después de ‘Daughter of the sea’ y como te he comentado antes, es muy diferente a los otros dos. Sigo manteniendo esa impronta, pero tiene un trabajo mayor de producción: he grabado con un cuarteto de cuerda, tiene un sonido más cercano a la Americana y un ambiente en sintonía con las vibraciones de David Lynch. Todo lo que necesita ahora es un título, espero que para poder publicarlo en 2016″. Disco que esperaremos como agua de mayo y sol de invierno aquellos que ya disfrutamos de las canciones de House of Wolves, aunque como bien dijo Carlos Úbeda en su estupenda reseña de ‘Daughter of the sea’: “aquí hay alguien con un discurso artístico y musical apasionante que parece esperar pacientemente a que el destino lo ponga en su lugar”.

Comenta con Facebook

comentarios