Maria Rodés.

 

El punto de inflexión que supuso para la carrera de Maria Rodés el hecho de abordar material ajeno como el que nutre sus dos trabajos más recientes, ‘Maria canta copla‘ (Chesapik, 2014) y ‘Versiones de andar por casa‘, ha encontrado la pasarela idónea hacia nuevas sendas con la reciente edición del EP ‘Creo que no soy yo‘ (Chesapik, 2016). Tanto en su particular homenaje y puesta al día de la copla, como en la apropiación con sentido y sensibilidad de temas de músicos tan dispares como Franco Battiato, Frank Dominguez, Juan Záizar y referentes más cercanos, en tiempo y espacio, como Els Pets o Anímic, la compositora y cantante barcelonesa evidenció un creciente interés por arrimarse a músicas que se encontraban fuera del radar anglosajón y que le permitían afrontar la canción desde una perspectiva aún más libre y personal. Ahora regresa con tres canciones de su puño y letra, ‘Creo que no soy yo‘, ‘Tengo que hablar contigo‘ y ‘Algo que pudo ser‘, que parecen ser la puerta de entrada hacia un cambio más profundo en su trayectoria, tal y como ella misma explica: “Me interesaba incorporar algo de ritmo y sentido del humor a mis canciones. Puede ser que gracias al trabajo con las coplas mi interés por la música folklórica haya crecido. En mi próximo trabajo el ritmo y la percusión tendrán una mayor presencia que en mis anteriores discos”.

El personaje principal de estas canciones – dos de ellas están escritas en absoluta primera persona: ‘Tengo que hablar contigo‘ y ‘Creo que no soy yo‘ – parece tener más dudas que respuestas. A veces, para cambiar es necesario cuestionarse, aunque se esté lejos de encontrar la solución, “la verdad es que yo siempre he tenido preguntas, casi nunca respuestas. Tengo treinta años y sigo haciéndome las mismas preguntas que a los veinte, no he aprendido casi nada. Creo que tiene que ver con mi carácter, las respuestas me asustan un poco, nunca acabo de creérmelas”. Un tapiz que bien podría  haberse difuminado ante esos interrogantes pero que, sin embargo, toma forma gracias a un sonido luminoso, basado en la percusión, y que encuentra un equilibrio muy interesante entre la pulsión moderna y la utilización de instrumentos tan clásicos (y evocadores) como la tabla pakistaní. Canciones atravesadas por un mantra onírico, pero que mantienen conscientemente un pie en la tierra, “sí, me interesa dar más presencia a la percusión pero sin perder el juego y la fantasía de un universo melódico. Intento poner los pies un poco más en la tierra, pero sin perder las alas”, observa.

Portada de ‘Creo que no soy yo.

El disco ha visto la luz tras una campaña de crowfunding en Verkami, que terminó a principios de junio del año pasado con pingües resultados. Un dar y recibir pecuniario que devino en arte, gracias, a su vez, a la producción del inevitable Raül Fernandez, Refree, con quien está más que claro que Maria Rodés comparte códigos y maneras de hacer. Ambos siguen emperrados en mantener la llama contemporánea de músicas cuyo idioma era y es, en un principio, ajeno al ideario pop y rock: la copla, el flamenco, la música clásica del indostán…”la verdad es que es lo que me interesa ahora, coquetear con lo tradicional. Durante mucho tiempo escuché música anglosajona y aunque la sigo disfrutando… me queda mucho mundo por descubrir”. A pesar de sus flirteos con lo tradicional, con aquello ligado al terreno que pisa, los sueños parecen seguir teniendo cierta presencia en lo que la autora de ‘Desorden‘ escribe y describe, aunque con menos intensidad de la que reflejaba tanto en las canciones de ‘Sueño Triangular‘ (Bcore, 2012) como en los textos de ‘Duermevela‘ (Alpha Decay, 2015), su “libro de debut”: “Sigo apuntando los sueños que me llaman más la atención, pero no son mi guía como lo eran antes. Intento estar un poco más en contacto con lo real, con la tierra, el ritmo, o como se le quiera llamar”, asevera.

Hablando de referencias, además del evidente influjo de las músicas tradicionales orientales – con especial interés en la espiritualidad del Dhrupad -, otra influencia podría ser la manera tan singular que tenía (y tiene) Maria del Mar Bonet de acercarse a la tradición. Unas formas que han hecho que discos como ‘Jardi Tancat‘ o ‘Alenar‘ sigan sonando plenamente contemporáneos. Maria se confiesa con una sonrisa, “pues no los he escuchado pero ahora que los mencionas voy a hacerlo”, apuntando en el “debe” de lo que le queda por descubrir, la excelsa discografía de la cantante mallorquina.

Maria Rodés también ha tenido tiempo de relacionarse con el cine, grabando una esplendorosa versión de ‘Me quedo contigo’ de Enrique Salazar – de Los Chunguitos -, para la Banda Sonora de ‘Villaviciosa de al lado‘, trenzada con unas hechuras algo más convencionales que las presentadas en ‘Creo que no soy yo‘, “me hace muchísima ilusión colaborar en películas. Quizás es un poco un sueño frustrado. Empecé a estudiar comunicación audiovisual e interpretación con la ilusión de meterme en el mundo del cine pero al final me acabé volcando en la música. Gracias a estas colaboraciones consigo crear un puente de enlace entre mis dos artes favoritos. La versión me asustó mucho al principio, creo que al final salí airosa de milagro y especialmente gracias a los músicos que colaboraron conmigo”, revela.

Las canciones de ‘Creo que no soy yo‘ son en cierta manera como un respiro, una ventana abierta que ha permitido a la barcelonesa, a través del espejo de la canción titular y gracias a unas gotas de comedia agridulce por aquí, ‘Tengo que hablar contigo‘ y algo de reflexión por allá, ‘Algo que pudo ser‘, coger impulso para afrontar la grabación de un próximo disco largo con el que ser capaz de alcanzar la entidad que merece tal personalidad creadora. Como en todo camino escogido, siempre hay que estar atento a los posibles cambios que surgen en el trayecto, pero es fundamental mantener el ritmo para poder llegar a buen puerto, “hay un disco largo en camino, menos desenfadado, un poco más místico…que verá la luz en septiembre. Sí, seguiré explorando el contraste entre lo onírico y lo terrenal, combinando la percusión tradicional con ambientes creados por instrumentos de cuerda y voces”, concluye. Nuevas maneras de seguir buscando.

https://youtu.be/P8s-PWfAtf4

 

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